encuentro en barranco blanco

Nos encontramos en un lugar maravilloso: aquí se agudizan todos los sentidos, su belleza salta a la vista, podemos deslizar la mirada por la grandiosidad del entorno o detenerla en múltiples detalles, podemos oler a bosque mediterráneo, su infinita tonalidad aromática, y podemos oír el rumor del agua que fluye. Y esto si que es excepcional: una corriente de agua permanente, no contaminada, en pleno corazón de la Costa del Sol.

 

¿A que se debe este milagro?: en primer lugar, a que se ha mantenido a salvo de la especulación urbanística que ha asolado nuestras playas; y en segundo lugar a las peculiares características hidrogeológicas del entorno. Estamos en el extremo oriental de Sierra Negra o Alpujata, un macizo de material peridotítico que sella por el sur el denominado sistema acuífero de Coín y que lo separa del acuífero de Alhaurín el Grande a través de su prolongación por la falla del Puerto de los Pescadores. El acuífero de Coín da vida a cuatro ríos: el Pereilas, el Río de la Villa, el Fahala, que también recibe aportes del acuífero de Alhaurín, y éste que discurre a nuestros pies, que aquí se llama Río Alaminos, mas allá de Tajo Rayo cambio su denominación por Río de las Pasadas y, tras recibir al río Ojén, pasa a llamarse Río Fuengirola.

 

Gracias al aporte continuo de agua que recibe del acuífero de Coín, estos ríos son verdaderos corredores verdes, auténticas flechas de vida que cobijan a numerosas especies animales y vegetales. Hasta tal punto es así que tres de ellos, Pereilas, Fahala y Fuengirola han merecido la catalogación de Lugares de Interés Comunitario (LIC), quedando integrados en la Red Natura 2000 que se implantó a partir de la entrada en vigor de la Directiva 92/43/CEE, del Consejo, de 21 de mayo de 1992, conocida como Directiva Hábitat.

 

Conviene saber que no es fácil alcanzar la calificación de LIC y que para llegar a merecer esa distinción, este espacio natural ha tenido que pasar un largo y complejo proceso burocrático:

 

a)    En una primera fase, la Junta de Andalucía tuvo que realizar una evaluación científica precisa del hábitat y de las especies que contenía; una vez efectuada esa evaluación, este espacio natural fue incorporado a una lista de LICs, acompañado de su cartografía, su descripción, etc., que se remitió a la Comisión Europea.

 

b)    En una segunda fase, la Comisión Europea tuvo que seleccionar los LICs que integrarían la Red Natura 2000.

 

c)    Y en una tercera y última fase, se produciría la aprobación definitiva de los LICs y su designación como Zonas Espaciales de Conservación (ZEC) por parte de las Comunidades Autónomas, lo que implicaba la adopción de cuantas medidas fueren necesarias para proteger y gestionar dichas zonas. Entre esas medidas se encuentran: la elaboración de un plan de desarrollo local, medidas concretas para impedir el deterioro de los hábitas y especies prioritarias, así como la exigencia de evaluaciones de impacto ambiental para cualquier proyecto que se realice.

 

Pues bien, este lugar donde nos encontramos ya ha superado las dos primeras fases, y desde el 19 de julio de 2006 (Decisión de la Comisión) forma parte del listado de LIC de la región biogeográfica mediterránea, por lo que la Junta de Andalucía cuenta con el plazo de 6 años para designarlo como ZEC y adoptar las medidas de protección necesarias.

 

Y se preguntarán ustedes porqué ha alcanzado ese rango: pues porque este lugar, además de ser espléndido en sí mismo desde una perspectiva paisajística, oculta dos tesoros zoológicos más difíciles de ver a simple vista; sirve de hábitat a dos especies consideradas de especial protección: la oxygastra curtisii (una especie de libélula en peligro de extinción) y la Lutra lutra (la nutria). Dos especies muy vulnerables a cualquier intervención humana que afecte al agua y a los márgenes de los ríos donde habitan.

 

¿Implica un freno al desarrollo económico de esta zona su catalogación como LIC?: en modo alguno, sino que ha de considerarse como una oportunidad única para sentar las bases de un actividad turística de calidad, ecológica y realmente sostenible y duradera. Para empezar, el hecho de convertirse en ZEC ya conlleva por si solo la creación de puestos de trabajo, puesto que la Junta de Andalucía tendrá que financiar su conservación y protección; junto a ello, aprovechando las características del entorno, podrían ofertarse actividades paralelas como un centro de interpretación de la naturaleza, rutas senderistas, de ciclismo y a caballo, una escuela de escalada, etc.

 

Claro que ese futuro se vería seriamente amenazado si acabaran construyéndose las 1.500 viviendas que hay proyectadas en Barranco Blanco. Se trata de un proyecto que evidentemente generará riqueza en primera instancia, pero al que hay que oponerse por tres razones básicas:

 

-         1º) Porque es antiecológico: afectaría a todas las formas de vida del río, tanto a las especies protegidas como a las menos vulnerables, puesto que nadie puede garantizar que el río no acabe contaminado con las aguas residuales; por otro lado, el impacto visual de las 1.5000 viviendas sería tremendo, acabando con el paisaje circundante y con la memoria emotiva del pueblo asociada al mismo.

 

-         2º) Porque será antieconómico a la larga (a medio plazo): si bien es verdad que al principio daría trabajo al sector de la construcción, cuando acabara de construirse se habría acabado también con otras posibilidades de desarrollo económico, puesto que no tendría ningún valor turístico.

 

-         3º) Porque puede ser antijurídico, dado que todo proyecto de urbanización que se vaya a efectuar en las cercanía de un LIC debería quedar integrado en  un plan de desarrollo local, someterse a un estudio de impacto ambiental específico y contener medidas para evitar su deterioro; hay que tener en cuenta, además, que desde el mismo momento en que un espacio se cataloga como LIC, ya existe la obligación de evitar su desarrollo con independencia de las medidas que la Junta de Andalucía acabe adoptando. Si se empieza a urbanizar sin tener en cuenta todo ello, puede ocurrir que al final la Junta tenga que paralizar la actuación e incluso derribar parte de lo construido.

 

Lógicamente, debería ser el pueblo quién optara por un modelo de desarrollo u otro: por un modelo de desarrollo sostenible que valora y se enorgullece de que esta zona haya merecido la calificación de LIC, o por un modelo de desarrollo de tipo marbellí que además de insostenible puede ser fraudulento.

 

Pero para que el pueblo pueda pronunciarse con conocimiento de causa, antes debe saber lo que hay en juego, y esa debería ser, a mi juicio, la labor fundamental de este colectivo: la de dar a conocer los valores que atesora Barranco Blanco y explicar lo que se puede perder con el proyecto de urbanización que ahora pesa sobre el mismo.

 

La tarea no es fácil, sin duda, exige mucha dedicación y sacrificio, muchas frustraciones cotidianas; por eso no tengo más remedio que acabar felicitando a este colectivo por lo que representa, por este encuentro de convivencia y por todas las demás actividades que ha hecho y seguirá haciendo; y puede que esto no sea más que una gota de agua en el océano infinito de la incomprensión, pero es la única gota de esperanza que nos queda para cambiar el color de ese océano; y puede que sea un paso diminuto, pero para llegar a la montaña hay que dar un primer paso: el que está dando esta asociación, todo un ejemplo a seguir, toda una prueba de que algo se está moviendo en Alhaurín.

 

 

 

                                               Francisco Lozano Lares

                                   Presidente de la Mesa por el Agua de Coín