BALANCE DE GESTIÓN 2008

 

 

Un año más y la Mesa por el Agua de Coín, constituida en la primavera de 2003, en pleno boom inmobiliario, continúa su andadura, con sus luces y sombras, como la vida misma. Mucho ha cambiado el panorama en el pasado 2008: el sistema financiero se ha hundido, la crisis se ha instalado entre nosotros y el modelo de producción capitalista parece tambalearse, arrastrando consigo al sector de la construcción, el único “motor” económico de nuestra comarca durante la última década. Y como era de prever, tal como habíamos venido advirtiendo, la crisis nos ha cogido con un sector primario bajo mínimos, sin industrias de transformación agropecuarias, sin las bases de un turismo rural sostenible, sin un modelo de producción diversificado y solidario, en suma, que piense más en cubrir necesidades humanas que en acumular riquezas.

 

Más nosotros hemos seguido a lo nuestro: trabajando por un uso racional del agua, por la defensa del territorio, del paisaje secular que adorna nuestro entorno, por el respeto a unas tradiciones que han sido el sustento del progreso bien entendido, que pasa, a nuestro juicio, por un reparto más equitativo de la riqueza material y la universalización de los valores humanos. Y lo hemos hecho desde dos frentes: en el plano jurídico-administrativo y mediante una incesante labor de concienciación ciudadana, poniendo el arte y la belleza al servicio de nuestra causa medioambiental.

 

En el primero de esos frentes, el más ingrato sin duda, hemos tenido que hacer prácticamente de todo. Tuvimos primero que afanarnos en la realización de los inevitables, tediosos informes burocráticos que exigían el planteamiento de alegaciones al Plan de Ordenación Territorial de la Aglomeración Urbana de Málaga (POTAUM). Cinco folios de alegaciones en los que aportamos razones de peso para defender, con la ley en la mano, la protección jurídica de La Mota, Barranco Blanco, Matagallar y las huertas tradicionales de Coín y Alhaurín el Grande. Un informe que, por supuesto, pusimos a disposición de los colectivos sociales que quisieran suscribirlo y que remitimos a la Junta de Andalucía a través del Ayuntamiento de Coín para que la Corporación municipal donde se ubica nuestra sede social tuviera constancia de las argumentaciones que realizábamos.  

 

Tuvimos, en cambio, que posicionarnos en contra de la ubicación del proyecto de complejo deportivo “Coín, aire libre”, planteado por el Ayuntamiento de Coín, logrando la adhesión de numerosos colectivos sociales que, como nosotros, veíamos con mucha preocupación el emplazamiento elegido por sus previsibles y graves repercusiones medioambientales. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento a los colectivos Jara, Procure, Asociación Coiniños, Asociación de Montaña Rocadura y Club Deportivo Masaventura por compartir con nosotros la responsabilidad de enviar una queja en ese sentido al Gobierno municipal impulsor del proyecto.

 

Pero donde hemos tenido que echar el resto, soportando presiones sin cuento y haciendo un esfuerzo de conciliación de intereses contrapuestos que a veces nos ha llevado al desánimo y al abatimiento, ha sido en el seno de la Comisión Mixta para el estudio del sector SUNP-5, Llano de Matagallar. Desde un primer momento defendimos que el objetivo de la Comisión no podía ser otro que el de estudiar la vía jurídica más idónea y de menor coste económico para acabar con el proyecto de urbanización que pesa sobre el corazón  mismo del acuífero de Coín, y a tal fin nos comprometimos a presentar un informe técnico del más alto nivel posible que así lo avalora. Contamos para ello con la impagable ayuda de Ángel Sánchez Blanco, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Málaga, que a instancias de la Mesa por el Agua y con la aquiescencia de la Comisión mixta, elaboró un informe jurídico que demostraba de forma inequívoca la nulidad radical, de pleno derecho, del proyecto de urbanización SUNP-5.

 

El propio Ángel Sánchez Blanco, autor del informe, expuso su contenido ante los miembros de la Comisión Mixta, haciéndoles ver que se podía instar la declaración de nulidad de toda la tramitación administrativa realizada hasta el momento sin que ello hubiera supuesto coste alguno para el Ayuntamiento de Coín. Pero la exposición de este informe levantó ampollas, sacando a la palestra a los técnicos del Ayuntamiento que en su día no pusieron reparo alguno a una tramitación urbanística plagada de irregularidades y que sin embargo ahora si desplegaron toda la diligencia de que fueron capaces para rebatir, con encomio digno de mejor causa, un informe impecable que les dejaba en evidencia. Aún comprendiendo la reacción de los técnicos municipales, porque es humano ofuscarse cuando se pone en tela de juicio su trabajo, lo cierto es que con su oposición, por escrito, al informe de Ángel Sánchez Blanco, aconsejando al equipo de gobierno municipal que no planteara la declaración de nulidad, le hacían un flaco favor a la causa de Matagallar, a los intereses del pueblo, en definitiva, porque si bien es verdad que sus forzadas argumentaciones, en la medida en que proceden de quienes han sido juez y parte en la causa que nos ocupa, difícilmente prosperarían ante un órgano judicial, sí que podrían tener serias repercusiones negativas ante un órgano de carácter político-institucional como el Consejo Consultivo de la Junta de Andalucía, cuyo informe favorable es preceptivo para solicitar la declaración de nulidad que propugnábamos.

 

Con la oposición de los técnicos municipales a la declaración de nulidad quedaba seriamente erosionada la vía procedimental más idónea, a nuestro juicio, para echar por tierra el proyecto de urbanización planteado sobre el acuífero de Coín. ¿Podemos considerar entonces que nuestra labor en el seno de la Comisión Mixta ha fracasado?. En parte si, para que vamos a engañarnos, y quien suscribe asume toda la responsabilidad al respecto, como no podía ser de otro modo, pero hay otras muchas vías de anulabilidad jurídica de ese proyecto de urbanización que siguen abiertas, y que con el apoyo del informe de Ángel Sánchez Blanco tendrían fundada posibilidades de prosperar, como algunas que ya han sido debatidas en la propia Asamblea de la Mesa por el Agua que podrían conducir a una declaración de lesividad para las intereses municipales.

 

Por ahora, y dado que también desde la propia Alcaldía se viene trabajando en una línea de defensa del Llano de Matagallar que nos parece adecuada, hemos decidido darle un margen razonable de confianza, comprometiéndonos a apoyarla en todo lo que podamos, incluida la colaboración de Ángel Sánchez Blanco, con quien hemos contraído una imborrable deuda de gratitud. Ni que decir tiene que si esa línea de actuación no prosperara o encallara por cualquier causa, nos veríamos en la necesidad, como es lógico, de activar nuestros propios cauces de actuación, para lo cual contamos, llegado el caso, con la desinteresada defensa letrada que en su día nos ofreció generosamente José Manuel García Agüera, a quien desde aquí aprovecho para agradecerle, personalmente y en nombre del colectivo que represento, la colaboración y el apoyo prestados a quien suscribe durante todo el tormentoso otoño de 2008.

 

Lo importante, en cualquier caso, y a ello debemos aferrarnos, es que, de una u otra forma, el Llano de Matagallar sigue intacto, que el proyecto de urbanización que “contaba con todos lo parabienes oficiales” sigue paralizado sine die y que su ejecución resulta más inviable económica y jurídicamente cada día que pasa.

 

En lo que respecta a nuestra labor de concienciación ciudadana, podemos decir que 2008 ha sido un año frenético y cuajado de actividades de todo tipo, tanto a nivel de implicación en eventos organizados por otros colectivos afines como en lo tocante a la realización de actividades propias.

 

Nuestras colaboraciones más significativas a lo largo de 2008 se centraron, sobre todo, en la celebración de la IV Fiesta del Agua organizada por la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua y en la reposición, también en Coín, de unas jornadas audiovisuales sobre consumo responsable diseñadas por la asociación madrileña Red Creativa. En relación con la celebración de la IV Fiesta del Agua, hemos de felicitar encarecidamente a la Coordinadora en Defensa de Río Grande y a la asociación Jara, sobre quienes recayó desde un primer momento el peso de la organización del evento, por su buen hacer durante todo momento, pese a las inclemencias del tiempo. Y aunque nuestro papel se limitó, en general, a hacer cuanto se nos pidió, lo cierto es que no podemos dejar de destacar la labor realizada por nuestro tesorero Juan Marmolejo, que fue un pilar esencial a nivel organizativo, y por nuestra Vicepresidenta Yolanda Monroy, que volvió a reunir al Teatro Esporádico para representar con gran éxito la obra de Ibsen “Un enemigo del pueblo”, que tan aplaudida fuera en su estreno en Coín durante la I Glocalización.

 

En cuanto a las jornadas sobre consumo responsable, aunque no llegaron a tener un gran éxito de público ni fue un dechado de virtudes desde el punto de vista organizativo, sirvieron al menos para poner sobre el tapete un tema delicado sobre el que conviene reflexionar más a menudo para adquirir hábitos de consumo más saludables y racionales. Se proyectaron numerosos documentales, hubo debate entre el público asistente y los participantes en las mesas redondas y acabamos con el broche final de la actuación musical de “El Cirguero”, además de contar durante el desarrollo de las jornadas con un stand de productos ecológicos montado por Silvia Butler, Presidenta de la Plataforma Alhaurína en Defensa del Territorio. Y a todo esto, no podemos olvidar que las jornadas fueron posibles gracias a la colaboración desinteresada de Bonifacio Sánchez Pabón, que puso a nuestra entera disposición su equipo profesional de sonido para la proyección de los documentales, microfonía de las mesas redondas y sonorización del concierto de clausura. Todo un personaje este Boni, un amigo entrañable al que tanto debe no sólo la Mesa por el Agua sino todo el movimiento asociativo de la comarca.

 

Por lo que respecta a las actividades de nuestra agenda particular, podemos resaltar las dos recreaciones históricas que tuvimos que realizar para completar el documental “Memoria visual de la Algarbía”, trabajo del que esperamos una gran difusión y que ya está prácticamente concluido. Así, en primavera movilizamos nuestro equipo de producción a La Jara para grabar escenas neolíticas, lo que aprovechamos para tener un encuentro de convivencia con la Asociación Coiniños a orillas de Río Grande, y en otoño nos dimos cita en el patio del Convento de Sta. María para grabar escenas árabes, encuentro que acabamos celebrando  con la degustación de un cuz-cuz cuya elaboración corrió a cargo de Mikaela Guzmán Bernal y Jose Antonio Macías Vázquez, que generosamente ofrecieron su casa, su maravillosa hospitalidad y sus dotes culinarias para acabar redondeando una jornada inolvidable.

 

Pero si de algo debemos sentirnos orgullosos, por la repercusión social alcanzada, es de la exposición fotográfica “Matagallar en la mira”, un producto multimedia diseñado en origen por Manolo Carranza y en el que todos los socios de la Mesa por el Agua tuvieron que implicarse a fondo. Para la inauguración de la muestra contamos con la fabulosa puesta en escena de Juan Gutiérrez, con la proyección de un precioso documental elaborado por Juanjo Villar y con las jugosas actuaciones musicales de Fran Mérida y Antonio Bañasco. Con semejante plantel era difícil pasar desapercibidos y acabamos cosechando un caluroso éxito de crítica y público. Fue una noche verdaderamente mágica que hizo más amable nuestra causa y con la que pusimos de manifiesto el poder del arte y de la belleza como cauce de reivindicación social.

 

Durante las tres semanas que la exposición fotográfica estuvo abierta al público, se organizaron visitas guiadas a grupos de escolares y alumnos de escuelas taller, a quienes además se les ofrecieron charlas sobre el significado de la muestra y el valor del Llano de Matagallar y de los acuíferos en general. Todo ello fue posible gracias a la infatigable labor de coordinación de tres mujeres ejemplares que concertaron las citas con los diferentes colegios de la localidad, seleccionaron a los diversos ponentes que fueron pasando por la sala de exposiciones y que al final acabaron dándonos una soberbia lección de coherencia convirtiendo lo que habíamos planteado como un concurso de dibujos en una exposición paralela de participación escolar no competitiva. Vaya por delante, pues, nuestra más sincera felicitación y agradecimiento a Manuela, Pilar Becerra y Fuensanta Hevilla.

 

Y como colofón de “Matagallar en la mira”, conseguimos hacer realidad lo que a priori parecía una quimera: convocar a muchísima gente en el propio Llano de Matagallar en un frío día de febrero para celebrar juntos la supervivencia de nuestra causa con un broche final en el que la danza y la música fueron los protagonistas. En esa jornada memorable nació un nuevo colectivo social de gran proyección artística, el grupo de danzas “Matagallar”, coordinado por Paqui Cárdenas, que desde entonces ha venido actuando en numerosos eventos tanto en Coín como en otros pueblos de la provincia. En el capítulo de agradecimientos, resulta obligado citar a Paco Lomeña, que sonorizó las diversas actuaciones musicales de forma absolutamente altruista, y a Tomás Guzmán, Concejal de Seguridad, Policía Local y Protección Civil del Ayuntamiento de Coín, que facilitó toda la infraestructura necesaria para la realización del acto. En cualquier caso, si a alguien hubiera que atribuir el mérito de la organización de la clausura de “Matagallar en la mira”, esa persona sería, sin duda, Lola Enríquez, que asumió el grueso de las gestiones de índole burocrática, cohesionó al grupo de danza y aglutinó a torno a su figura, con esa magia que le caracteriza, a todos los que creemos en sus virtudes feéricas.

 

Si analizamos, por ultimo, nuestro funcionamiento interno, como colectivo asambleario, a lo largo del año, resultaría lo siguiente: a las reuniones ordinarias asisten en torno a 10 o 12 personas, lo que no puede considerarse un mal número; asisten tanto personas a título particular como representando a otros colectivos sociales, lo que puede ser interpretado como una continuación de nuestra originaria seña de identidad, y hemos sido capaces de movilizar puntualmente a muchísimas personas que, sin ser socios de la Mesa por el Agua, colaboran desinteresadamente con ella o simpatizan con la causa que defendemos o con las actividades que realizamos. Podríamos afirmar, por tanto, que somos un colectivo difuso y profuso, plural y heterogéneo, lo que, para los tiempos que corren, sesgados por el pensamiento único, tampoco es un mal bagaje.

 

Tras este repaso apresurado de nuestras actividades a lo largo de 2008, podemos concluir afirmando que no ha sido un mal año, y aunque podemos y debemos sentirnos moderadamente satisfechos por ello, conviene no olvidar que aún nos queda mucho por hacer para llegar a convertirnos en ese foro social que un día nos propusimos como meta. No tenemos sede propia, hay carencias organizativas, no tenemos una línea sólida de financiación mas allá de las cuotas de los socios y un largo etcétera que resultaría tedioso enumerar.

 

Pero mas allá de todo ello, lo verdaderamente importante es que sigamos teniendo ilusión por lo que hacemos, aunque no siempre obtengamos el resultado que pretendíamos, aunque a veces flaqueen los ánimos, aunque a veces nos invada la desesperanza, porque, pese a todo eso, si conseguimos seguir haciendo cosas juntos, seguiremos haciendo camino entre todos, y sólo por eso merece la pena seguir caminando. Y para este año 2009 ya tenemos otra senda común por la que transitar con entusiasmo: la II Glocalización, a la que desde aquí animo a recorrer a cuantos aún creen en el arte y la cultura como motor de cambio hacia una sociedad más solidaria, sostenible y justa, y, por ende, más bella. 

 

Francisco Lozano Lares.

Presidente de la Mesa por el Agua de Coín.