TextoActo 1° El alcalde del P.A. que gobernaba con mayoría absoluta en Coín utiliza de manera equivocada el concepto de interés social para defender un proyecto privado que contempla la construcción de miles de viviendas y dos campos de golf en los Llanos de Matagallar, justo encima del acuífero que abastece a Coín, con el peligro que supone para la cantidad y la calidad del agua.
Acto 2° Las delegaciones de Obras Públicas y Medio Ambiente dan el visto bueno al proyecto. Por ambas delegaciones pasa un primer informe del Instituto Geológico y Minero (I.G.M.E.) que advierte del riesgo que conlleva el proyecto. El primer informe es realizado a petición de Medio Ambiente.
Acto 3° La S.O.P.D.E. (Sociedad para la Planificación y el Desarrollo), órgano dependiente de la Diputación provincial, es la encargada de realizar el estudio de impacto ambiental, establecer las medidas protectoras del acuífero y realizar el control una vez finalizado el proyecto. A su vez, aparece el membrete de la Diputación en varios carteles que promocionan el proyecto privado.
Acto 4° El I.G.M.E., en diciembre de 2001, emite un primer informe desaconsejando el proyecto. Muy posteriormente, en abril de 2003, a requerimiento del Ayuntamiento de Coín y ante la presión añadida que suponen una avalancha de informes y estudios de empresas privadas que ven perfectamente viable el proyecto, emite un segundo informe algo más suave y lo suficientemente ambiguo para no desestimar los riesgos ni las medidas protectoras.
Acto 5° En el Parlamento Andaluz (2-V-02) se aprueba por unanimidad (PSOE, PP e IU; PA no comparece) una proposición no de ley para la protección del acuífero del Nacimiento de Coín. Suponemos que la Consejería de Medio Ambiente estará al corriente de la dificultad de proteger lo que puede dejar de existir.
Acto 6° En Confederación Hidrográfica del Sur están puestas todas las miradas. Ha denegado hasta ahora toda petición de pinchazos o reutilización de antiguos pozos. C.H.S. depende del Ministerio de Medio Ambiente y aguarda expectante de que lado caerá el dedo pulgar. Esperemos que el Ministerio tenga a bien aplicarse los anuncios que pagan, a toda página en prensa, aconsejando el ahorro de agua para seguir disfrutando de manantiales. Dos campos de golf que no van a utilizar aguas residuales para su riego no es un buen ejemplo de ahorro. Si a ello unimos el dramático diagnóstico que figura en el borrador del programa de Acción Nacional contra la Desertificación (El País, 19-V-03) rezaremos para que desestimen este proyecto y eviten el “pueblicidio”de Coín. Si el proyecto se lleva a cabo y el día de mañana aparecen síntomas de escasez de agua o inicios de contaminación de las mismas, ¿tendrán agallas las administraciones para asumir su responsabilidad o empezarán a tirarse las competencias a la cabeza?
Rafael Bermúdez Rodrigo